Paraguay se tiñe de rojo (colorado)

La cobertura de las elecciones de Paraguay han sido bastante escuetas y poco analizadas a diferencia de otras elecciones de la región como las venezolanas celebradas justo una semana antes. Los motivos son variados y diversos: Paraguay es un país históricamente hermético por la larga dictadura del General Stroessner que estuvo en el poder por más de 30 años (1954-89), tiene pocos recursos naturales, no es una fuerza política con peso dentro de la región latinoamericana, es el país más pobre de Sudamérica y su  interés comercial reside en la tierra y las explotaciones agropecuarias, sobretodo de la soja. Un mercado con mucho potencial y que nutre a grandes compañías transnacionales pero que brilla por la estrategia de no aparecer a la luz pública de los medios generalistas.

Horacio Cartes celebrando la victoria el pasado 21 de abril
Horacio Cartes celebrando la victoria el pasado 21 de abril

Hace apenas dos semanas, el partido Colorado, partido que apoyó a Stroessner y el golpe de Estado “suave” que realizaron a Lugo en junio del 2012,  ganó las elecciones con la elección de Horacio Cartes como futuro Presidente del Paraguay con un 45’8% de los votos. Cartes es un outsider, un empresario con intereses en diversos sectores económicos tan dispares como las finanzas, la ganadería, tabacos, bebidas, transporte, comercio y banca, entre otros.  En total posee más de 25 empresas que evidentemente no perjudicará con sus futuras políticas estatales. Como buen empresario defiende la inversión privada para el desarrollo del país, y en ningún caso pretende fortalecer las estructuras del Estado (ya de por si débil en el Paraguay) tal y como afirmó un día después de ganar las elecciones “no podemos agrandar el Papá Estado sino buscar un Estado más eficiente, sobretodo en infraestructuras”.

Hasta el momento se sabe poco de la agenda política que planteará el equipo de Cartes pero en diferentes entrevistas ha apuntado en mejorar las infraestructuras del país. La cuestión será ver que tipo de infraestructuras prioriza: si aquellas que realmente necesita la población (infraestructuras de edificación de centros sanitarios, educacionales, redes de agua potable… ) o bien infraestructuras enfocadas para la exportación de productos agropecuarios, necesarios pero no inmediatos. Sin embargo, tal y como apuntan las siguientes declaraciones del propio Cartes, todo señala que priorizará la agroexportación y dejará de lado el histórico problema que sacude el país, el desigual acceso a la tierra: “los fondos (del Estado) deben tener un destino definido para infraestructuras y no desviar hacia otro fin como ocurrió con el caso Indert (Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra), con la compra  de tierras por 47 mil millones de guaraníes.” En estas declaraciones Cartes se refería a la política de recuperación de tierras malhabidas (tierras públicas entregadas por Stroessner de manera fraudulenta como favores políticos, en muchos casos a miembros del Partido Colorado) para la utilización de cultivos campesinos.

Según el censo agropecuario del 2008 el 94’8% de la población paraguaya rural pertenece a una agricultura familiar campesina aunque solo dispone del 6% de los campos agrícolas nacionales. Mientras las grandes explotaciones mayores a 100 hectáreas ocupan más del 90% de los campos. Una realidad, que sólo puede ser cambiada mediante una férrea voluntad política, iniciando una reforma agraria integral que invierta los números a favor de la mayoría de la población, la campesina y así reducir otro de los grandes problemas que ahoga el país, la pobreza estructural del campo y la ciudad. Lamentablemente, de momento todo apunta a que Cartes gobernará a favor de los intereses que representa y que nunca ha intentado enmascarar: las élites comerciales, agropecuarias y financieras.

Para finalizar les dejo con una tabla que evidencia la evolución de la tenencia de la tierra según el tamaño, la cantidad y la superficie de tierra según los censos agropecuarios de 1991 y 2008.

Imatge

Fuente: Elaboración propia en base a los Censos Agropecuario de 1991 y 2008

Advertisements